Los quioscos de toda la vida

Por Tocina y Los RosalesPublicacionesCon 1 comentario

Como bien diría aquel, "no son todos los que están y no están todos los que son" y haciendo referencia en este caso a unas construcciones que no solo dan cobijo a su vendedor, sino que además son centro de tertulias de viandantes y vecinos, de niños y mayores.

Son un punto de referencia en nuestros mapas mentales que sin necesidad de coordenadas ni de aparatos GPS, sabemos y somos capaces de ubicarlos con una perfección geográfica exacta en su lugar en cuanto nos nombran alguno de ellos.

Debido al paso del tiempo o por motivos casuales, alguno de los quioscos que conocimos en Tocina y Los Rosales ya no existen físicamente, pero sabemos que en nuestra mente todavía perduran. Sabemos con exactitud lo que comprábamos y a quien.

Unas construcciones que con maestría mostraban un Universo de productos encantadores... golosinas, bolsas con soldaditos de plástico, canicas, cámaras de fotos con sorpresa, pistolas con ventosas de color brillante, etc... y si intentamos profundizar en nuestro recuerdo, aparecerán aquellos olores de caramelo, helado de fresa y aromas de canela que adornaban todo aquel escenario de color.

Para los que por edad podíamos llegar a esa pequeña abertura con forma de ventana para su despachar diario, encontrábamos la posibilidad de comprar nuestros cigarrillos Fortuna o Sombra por unidades y a precios realmente viciosos....

Los quioscos de toda la vida