Nuestras higueras

Por Tocina y Los RosalesPublicacionesSin comentarios

Después de la flor, viene el fruto, luego el capricho y por último la siesta. Si las higueras hablasen... cuantos sueños contarían de muchos de nosotros que sin darnos cuenta hemos caído en los brazos de Morfeo debajo de una higuera.

Sueños que aparecen como por arte de magia en cuanto llenamos la panza y acompañados de una banda sonora original compuesta por chicharras incansables y el suave vaivén de las hojas de las cañas junto al río Guadalquivir, han sido capaces de llevarnos muy lejos... y siempre dudando sobre si eran higos o brevas.

Dudas que poetas y filósofos aún mantienen vivas y que el mismo Platón supo elegir los higos como su manjar predilecto.

Refranero popular

Por San Juan brevas y por San Pedro, las más buenas.
Por San Miguel los higos son miel.
Año de higos, año de amigos.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Por San Blas higuera plantarás e higos comerás.
La higuera, el pie en el agua, y el sol en la cabeza.
Higuera breval, una o dos en cada corral.
Digo y redigo que la breva no es higo.
A quien le gusten las brevas, no hable mal de la higuera.
Entre el higo y la breva, la segunda, es la primera.
Le dice el higo a la breva, déjame libre la higuera.
Año de brevas, año de eras.
Año de brevas, cuenta los garbanzos de tu puchera.
Año de brevas, nunca lo veas.
Quien no gasta en vino, lo gasta en pasas o en higos.
Quien tiene higos, tiene amigos.
Se acabaron los higos, se acabaron los amigos.
Higos pendientes, amigos presentes; higos cogidos, amigos idos.
Higos y nueces, no se comen juntos todas las veces.

Higueras