Siempre he sido un amante del buen gusto y de las cosas bien hechas, y quizás digo esto por que soy demasiado observador. En los viajes que he realizado por Europa, siempre me han fascinado los detalles que he visto en las grandes urbes y pueblos con relación al mobiliario urbano, detalles con cara y ojos y donde se nota que detrás de ellos hay un equipo con ganas de facilitar las cosas a sus propios viandantes y sobre todo con buen gusto.
Detalles en la posición de los bancos en las aceras y parques, de las farolas e iluminación de pared, de la ubicación de las papeleras y podríamos citar un sin fin de ideas y propuestas todas ellas para nuestra comodidad y en según que casos para una rápida ubicación de los servicios que una población tiene
Tocina y Los Rosales no tiene nada que envidiar a otros países y lo digo por que hoy día y observando los detalles que encontramos en las calles y avenidas de nuestra población, podemos decir que estamos a la altura de los mejores.

